Tú solo conduce

Localiza tu taller mas cercano

Volver al listado

Neumáticos: el truco silencioso para ahorrar combustible

13 de marzo de 2026

Un buen mantenimiento de las ruedas puede reducir el consumo del coche.

Cuando pensamos en cómo gastar menos combustible al conducir, lo primero que se nos viene a la cabeza suele ser conducir más despacio, evitar acelerones o buscar las gasolineras más baratas. Pero hay un elemento del coche que muchas veces pasa desapercibido y que tiene mucho que decir en la factura del combustible: los neumáticos.


Así lo recuerdan desde AFANE, la Agrupación de Fabricantes de Neumáticos, que insiste en que elegir y mantener bien las ruedas del vehículo puede marcar una diferencia real en el consumo. Al fin y al cabo, los neumáticos son el único punto de contacto entre el coche y la carretera, y su estado influye directamente en cómo se comporta el vehículo y en la energía que necesita para moverse.


Uno de los factores clave es la llamada resistencia a la rodadura. Dicho de forma sencilla: cuanto más “cueste” que el neumático gire sobre el asfalto, más esfuerzo tendrá que hacer el motor y, por tanto, más combustible consumirá el coche. Por eso, elegir neumáticos con menor resistencia a la rodadura puede ayudar a reducir el gasto de carburante y también las emisiones de CO₂.


Pero no todo depende de qué neumático compremos. El mantenimiento también juega un papel fundamental. Circular con una presión incorrecta o con neumáticos demasiado desgastados aumenta la resistencia al avance y provoca consumos innecesarios. En otras palabras: unas ruedas descuidadas no solo afectan a la seguridad, también al bolsillo.


Los expertos recomiendan comprobar la presión de los neumáticos regularmente (preferiblemente en frío), vigilar el desgaste del dibujo y acudir al taller cuando aparezcan irregularidades o daños. Son revisiones sencillas que pueden evitar problemas mayores y mejorar tanto la eficiencia del vehículo como su comportamiento en carretera.


Además, los neumáticos modernos incluyen una etiqueta europea que informa sobre aspectos como la eficiencia energética, la adherencia en mojado o el nivel de ruido. Estos datos ayudan a los conductores a elegir el modelo más adecuado según sus necesidades y a tomar decisiones más sostenibles.


En definitiva, ahorrar combustible no depende solo de cómo conducimos, sino también de pequeños detalles del coche que a veces olvidamos. Y entre ellos, los neumáticos tienen mucho más protagonismo del que solemos imaginar. Cuidarlos bien no solo mejora la seguridad al volante, también puede hacer que cada depósito de combustible dure un poco más.